NOTA DEL PRESIDENTE DE COFECON –BAJO UN GOBIERNO NAZISTA

Publicado en: 30/07/2019 | Por: Consejo Federal de Economía | Desde: Brasil


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Las declaraciones sobre el asesinato del padre de Felipe Santa Cruz, presidente del Orden de los Abogados de Brasil (OAB), practicado por integrantes de las Fuerzas Armadas durante el periodo de la dictadura militar, deben merecer el más grande nivel de manifestaciones de repudio de la sociedad en todos los barrios de los estados brasileros. Indignas de un ser humano, fueron proferidas por el actual ocupante del sillón presidencial –ilegalmente usurpado de la ex presidenta Dilma Rousseff por el ignominioso Michel Temer a través de un golpe jurídico, mediático y parlamentario, llevado a cabo por serviciales de los banqueros, empresarios y rentistas, nacionales e internacionales.La afirmación cruel de que “Si el presidente de OAB quiere saber cómo desapareció su padre durante el periodo militar, yo le cuento. Él no querrá oír la verdad” ofende no solamente la memoria de Fernando Santa Cruz Oliveira, que nunca más fue visto después de ser arrestado por agentes del DOI-CODI en 1974, como también de las más de 400 personas que fueron asesinadas o desaparecieron durante el régimen, según la Comisión Nacional de la Verdad, y, más que esto, revela la naturaleza dañina de su autor y suclan de cancerberos.No son recientes las manifestaciones de Jair Bolsonaro favorables a la dictadura militar. Como diputado federal, rindió homenaje al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, reconocido por la Justicia de Brasil como torturador. Éste año, quiso celebrar los 55 años del golpe militar, algo que fue duramente criticado por el Ministerio Público Federal bajo la alegación de que tal iniciativa podría configurar mala conducta administrativa.La Comisión Nacional de la Verdad confirmó que la dictadura militar practicó crímenes contra la humanidad, con graves violaciones a los derechos humanos. Como representante de una autoridad federal que tiene su mirada puesta en la justicia social, no podría dejar de manifestar repulsa a los posicionamientosdel actual ocupante del sillón presidencial, quien utiliza la estructura pública para defender crímenes del pasado y del presente, atentando no apenas contra los derechos humanos, como también contra principios de la administración pública.Importante registrar que éste ataque frívolo y vergonzoso a Felipe Santa Cruz es un intento de sacar de la discusión nacional la más grave acusación contra Sérgio Moro que vino a luz hoy a través de Intercept Brasil y Folha de S.Paulo, una vez que queda inequívoca la utilización criminosa de la delación premiada de Antonio Palocci, en la cual ni siquiera Sérgio Moro creía, para la elección de Bolsonaro.La política de conciliación nos trajo hasta aquí y me pregunto, perplejo, hasta cuándo el pueblo brasilero tolerará la construcción de una Bastilla nazista en nuestro país, la cual está en curso, sin resistir con altura.Todo el repudio a las declaraciones ignominiosas del fascista agresor.
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